martes, 5 de mayo de 2009

Y SI VOTAMOS EN OCTUBRE ??? PIANTADOS !!!


A 53 días del 28/06 (2): ¿Y si votamos en octubre?A los Kirchner les está yendo pésimo con su proselitismo. El idilio con sus ex votantes no clientelares se rompió y no han logrado recuperarlo. Por eso comienzan a preguntarse cuál es el sentido de votar el 28/06. La versión lleva días circulando y ahora ya llegó a los medios: habría interés de arriesgarse al ridículo pero conseguir 'patear' todo a su fecha original. En verdad, si fuese por los Kirchner, eliminarían la concurrencia a las urnas. La esencia autoritaria ya no puede disimularse.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El rumor lleva varios días en los corrillos políticos: "¿Y vos qué sabés de postergar las elecciones?"

La respuesta siempre es: "¿Te parece? Sería absurdo...". Ocurre que se vota el 28/06 porque ellos, los Kirchner, lo quisieron.

Pero el rumor no cesa, básicamente porque los números del comicio posible no mejoran.

Interesante aporte al respecto de Susana Viau en el diario Crítica de la Argentina:

"Las encuestas son un mal sueño para el matrimonio que habita en Olivos. Para su desesperación, también desde La Plata llegan señales funestas: el nombre de Daniel Scioli como cabeza de compañía del oficialismo bonaerense no logró el impacto esperado.

Un sondeo realizado en el partido de San Martín, circuito testigo de la primera sección electoral, descorazonó a los analistas K: la dupla Francisco de Narváez-Felipe Solá lidera las preferencias con el 27,1% de intención de voto, los escoltan Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín con el 21, 7% y terceros se ubican Scioli-Kirchner con el 17,9 por ciento.

En el conjunto del territorio provincial, los dos peronismos se mantienen en virtual empate técnico y el radicalismo, que sigue en ascenso, vive una primavera de incalculables consecuencias luego de que la muerte reactualizara en el imaginario colectivo las virtudes republicanas de Raúl Alfonsín.

La mala performance de su oferta ha llevado al oficialismo a pensar en soluciones alternativas: una de ellas es la posibilidad de volver los comicios a su fecha original del 25 de octubre. Los encargados de preparar la salida de emergencia son, según se cuenta, el imaginativo asesor Juan Carlos Mazzon y Ramón 'Pelado'” Ruiz, quienes ya habrían tanteado con poca fortuna al juez federal de Córdoba Ricardo Bustos Fierro.

En la mira está ahora María Romilda Servini de Cubría, con la que el diputado Ruiz tiene buena realación y a la que debe su designación como ex interventor judicial del PJ.

La nueva martingala electoral se sostendría en una consideración de ribetes constitucionales: con la actual convocatoria del 28 de junio, quedan fuera de los padrones unos 280 mil nuevos votantes a los que se les priva de su derecho al sufragio.

El mecanismo sería activado en caso de alerta roja por un recurso de amparo que, es obvio, no debería ser presentado por ningún oficialista explícito.

Aún en los cenáculos de una oposición acostumbrada a casi todo se dudaba de esta versión, que corre con fuerza desde hace un par de semanas. ¿Por qué –se preguntan muchos– suponen los Kirchner que el escenario de octubre les es ahora más amigable que el de junio?

Otros responden que el Gobierno –inducido por las previsiones de Washington– especula con un amesetamiento de la crisis a partir del segundo semestre del año. Ello traería aparejado un mejor humor social. (...)".

Acompañando ese recorte imprescindible, un par de fragmentos encontrados en la web:

Ignacio Fidanza en La Política Online:

"(...) Ya no tiene sentido hablar de fugas, ni siquiera de estampida. Lo que está pasando en el peronismo es bastante novedoso. Se trata de un reacomodamiento, no ya en el estilo clásico de un líder ascendente que desafía a quien ocupa el poder. Sino de una construcción “por afuera” del poder formal que encarna Kirchner. Un proceso de vacío espontáneo, de reagrupamientos inconsultos, que eluden a la Quinta de Olivos. Movimientos que no están –todavía- coordinados, pero que tienen un poderoso denominador común: basta de Néstor Kirchner. El corolario es la imagen de la soledad del poder, o mejor, la soledad de quien ya no tiene poder. Así, todos juegan a “como si” Nestor siguiera siendo lo que saben ya no es.

Allí están Francisco de Narváez, Felipe Solá y Eduardo Duhalde articulando el escenario principal de la batalla del post kirchnerismo. Pero también en el norte hay movimientos y Juan Carlos Romero y Ramón Puerta reúnen a los suyos. Mientras que Juan Schiaretti es la explicitación de la rebelión sorda de los gobernadores, que en sus infinitos matices va desde el oficialismo “diferenciado” de José Luis Gioja y Mario das Neves, hasta el alineamiento a plazo fijo de pronto vencimiento de Daniel Scioli, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich.

Hasta antiguos socios fundadores como Alberto Fernández ya se anoticiaron del “cambio de época” que vive el peronismo, y ahora tratan de remixarse en articuladores de una mesa de gobernadores peronistas que después del 28 de junio tome las riendas del post kirchnerismo. No será tan sencillo que se pongan de acuerdo, salvo en dejar a Néstor detrás. Pero hay que decir que un nombre genera consenso: Carlos Reutemann. Sólo resta que gane Santa Fe y despeje los infinitos recelos que provoca su cambiante humor. Se verá.

José Pampuro y Miguel Angel Pichetto escucharon días atrás como Néstor Kirchner dejaba entrever, por primera vez, la posibilidad de una derrota. En realidad no era ninguna revelación, ya que –insólitamente- todo el eje discursivo de su campaña electoral hace eje en esa posibilidad. Las permanentes alusiones que realiza en los actos del Conurbano a los infiernos que esperan al país en caso de su derrota, confirman que esta eventualidad domina su pensamiento.

Este escenario que anticipan gran parte de las encuestas –salvo una que difundió esta semana el oficialismo-, la vienen palpando hace tiempo los intendentes del Conurbano. Es por eso que pese a las “testimoniales”, han decidido avanzar con sus colectoras y acuerdos con la dupla De Narváez- Solá. Por una sencillísima razón que uno de ellos le explicó a La Política Online: “En ese espacio hay votos”.

La único que sostiene en su sillón a un intendente en el impiadoso Conurbano, es la mayoría en el Concejo Deliberante. Si la pierde es cuestión de tiempo para que llegue el juicio político, la destitución y una cita en Tribunales. Por eso, aún a costa de perder algunos puntos en su propia boleta, siguen armando colectoras y acuerdos con el peronismo disidente, donde ven “votos”, es decir, concejales. “¿De qué me sirve ganar por cinco puntos a todo o nada, si después pierdo el Concejo?”, es la frase de otro de estos maestros de la real politik.

Fracaso entonces en toda la línea de la política “testimonial” que maquinó Néstor Kirchner para evitar las fugas por debajo de la mesa. (...)".


Christian Sanz en Tribuna de Periodistas:

"(...) Reuniones hasta altas horas de la noche, llamadas telefónicas y armados estratégicos de último momento. Así se lo ve a Eduardo Duhalde en estos días, corriendo de un lado a otro, desconfiando de casi todo el mundo, pero abriendo su juego a la política nuevamente.

En público bendice la alianza entre Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco de Narváez, en privado los descalifica uno por uno: "Macri no tiene alcance nacional", "Solá es ciclotímico: un día está bien y otro está deprimido; aparte no supo armar en seis años ninguna estructura", "De Narváez es impresentable", son algunas de las frases que escuchan los ocasionales interlocutores de Duhalde en estos días.

Pero, más allá de sus insólitas apreciaciones personales acerca de los mencionados dirigentes, el caudillo de Lomas de Zamora confiesa que no hay dirigentes potables que puedan ser una alternativa real al kirchnerismo de estos días. En una íntima charla con el CEO del grupo Clarín, Héctor Magnetto, llevado a cabo hace apenas una semana, Duhalde aseguró que veía corta vida al gobierno de Cristina Kirchner.

"Esto se va a la mierda en seis meses", arriesgó Duhalde.

"Si eso ocurre, va a asumir (Julio) Cobos y va a tener que llamar a elecciones anticipadas, donde usted será el candidato natural para sucederlo, es lo que espera la gente, igual que en el año 2001", respondió Magnetto, intentando hacer futurología.

"Será lo que tenga que ser", finalizó lacónico el dirigente bonaerense. (...)".


Roberto Lavagna en el diario La Nación:

"La Argentina, en años recientes, ha sido como aquella dama de mediana edad, ciertamente lejos aún de la vejez, pero igualmente habiendo superado la adolescencia, que tiene un problema existencial. Cada vez que las cosas le sonríen, que el futuro parece estar al alcance de la mano, que el esfuerzo de comportarse con normalidad ha sido recompensado, pierde la compostura.

Aun antes de llegar al éxito, la normalidad no le sienta. La normalidad le parece aburrida y la atrapa la tentación de agitarse, de excitarse, de mostrarse, de hacerse notar, de cantar su excepcionalidad. La emborracha, le hace perder el sentido de la realidad. La hace rodearse de personajes con comportamientos tan poco normales como ella misma.

Allí está el pariente golpeador, prepoteándola. Allí está la amiga que la arrastra del spa al misticismo alucinógeno. Allí están los amigos ricos, como ella, dispuestos a divertirse un rato a su costa. Allí están los adulones, que cuanto más cae, más la elogian y la incitan a seguir. Allí están los ex maridos dispuestos a proponerle un nuevo y mágico intento de convivencia sin siquiera haberse dignado a hacer una terapia de grupo sobre la alianza anterior.

Allí están también los que la quieren bien. Los que no le piden mucho. Simplemente que sea normal, que vuelva a la normalidad para compartir proyectos, para pensar en el futuro, para disfrutar juntos de los dones, los naturales y de los que la dama incorporó en años mejores, antes del desvarío recurrente y pendular. (...)

Antes, sí antes, de que confundiera su compromiso con los derechos humanos con la demagogia vacía de real contenido y, encima, falseadora de la historia. O de que transformara su inusual éxito económico en una orgía de dispendio y de regalos a los amigos, y olvidara su compromiso social.

Antes de que los curanderos ortodoxos la llenaran de píldoras de brillantes colores casi como aquellos espejitos que el Gran Almirante desparramara en nuestras tierras hace más de cinco siglos. (...)

Nadie le dijo que ni las píldoras ni los brebajes alcanzarían para corregir problemas de conducta. O, mejor dicho, de inconducta. Y su inconducta no cambiará si no toma distancia de personajes más afines a la noche que al día, a la impostura que a la autenticidad, a la figuración que a la acción.

(...) En definitiva, siempre fingiendo, queriendo parecer lo que no es. Fabricándose historias, mientras la historia la empieza a pasar de largo. Y, sin embargo, sería tan simple. Sencillamente, ser lo que es, sin fabricaciones. (...)

La borrachera se doma si, como en Alcohólicos Anónimos, la dama, ajada, pero no vencida, se anima a decir en voz alta, a sí misma y a quienes la quieren y a quienes la quieren usar "soy alcohólica", y a partir de allí reconstruir y construir un futuro. (...)".

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