martes, 7 de diciembre de 2010

CICATRIZ


LA IMPOSIBLE CICATRIZ DE LA CORRUPCIÓN

por Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar

La esposa del prócer corrupto fallecido, cercada ahora plenamente por el formidable desfalco nacional del íntimo amigo de su esposo (Ricardo Jaime) le ha apostado al juego del distraído… para que el tiempo pase y aparezca en escena cualquier otro abalorio o calamidad que distraiga a la sociedad imbécil.

Para ella, sin duda… la enseñanza mas importante de gran “estadista” depredador… ha sido la práctica falsaria de la postergación.

Aún no se sabe si esta mujer asimiló la moraleja post mortem que ha sido siempre patrimonio de la sociedad “la mortaja no tiene bolsillos”

Quedarse en el poder, postulando su propia reelección… suena mucho más hoy, a necesidad de fueros… que a deseo por la voluptuosidad del mando. Tendrá que explicárselo mejor a su hijita… que le exige cada día…. salir de la rosada cuanto antes, so pena de suicidarse.

Promete mil cosas a diestra y siniestra. Es comprensible.

Pero tomar por idiota a toda la ciudadanía, es una práctica que ya no le alcanza a esta mujer. Cruza alegremente la raya del delirio de la falsificación demasiadas veces por día.

A la hora de buscar excusas, sin siquiera sonrojarse, su gesto no puede superar al de un niño… escapado de una calesita.
Y así … cualquier colectivo, la deja bien.

Su marido recaudó con la caterva de sus abigeos privados, la dupla “Jaime Vázquez”…. y le dejó todas las bolsas a ella.

Sabe muy bien quienes eran “la banda” a la que alude Manolo.

Y sabe mucho mejor que…. su esposo era “el número uno”.

Nos está mintiendo en la cara y ni siquiera se esfuerza por ser creativa.

Que siga falsificando hasta el café que le sirve a las visitas, no es una actitud demasiado sorprendente… pero ya llega a unos límites de tal delirio que, nos hallamos hoy aquí, como quien esto escribe, pidiendo por favor… que nos mienta, pero con un poco más de seriedad.

Esta mujer ha hecho el pésimo cálculo que la lleva a suponer, tal como su esposo se lo susurraba, que se puede insultar tranquilamente a la inteligencia de la gente.

Todo apesta en derredor de ella.

Los cartuchos quemados de las bengalas de la fiesta corruptiva de su mentor … y el acre olor a la bacanal de la Secretaria de Transporte, son, como todo ha sido en ellos : Sólo vestigios dejados por el piso de lo que hoy… ya no puede verse.

Los vestigios, las señales o las huellas del gran latrocinio histórico…, el mayor de la República, en el último siglo.

Arrancaron en la Intendencia de la aldea y convirtieron a los choferes en apoderados, a los porteros en dueños de escalones cruciales del Estado y a los secuaces de sus primeras horas, en buscadores de fondos para depredar en poblado y en banda.

Sus dineros de la campaña han sido poco menos que un foco séptico.
La clásica mesa de la repartija de una gavilla.

Recordemos antes, que los operadores de campaña fueron nada menos que su propio esposo, secundado en la tarea por Carlos Kúnkel y por Jorge Zannini.

Los cheques insólitos del fusilado narco Sebastián Forza y los once laboratorios de narcotraficantes que pagaron los afiches de campaña y los micros de los actos de la Plaza... pagaron además…desde la radio A.M. 530 de las madres… hasta el combustible de los aviones que van y vienen de El Calafate.

Y el gabinete nacional fue siempre una gran recua de encubridores de tramoyas. Una cabal turbamulta de la apostasía.

No fueron asesores, ni referentes de idoneidad alguna.

Actuaron siempre como cadetes de oficina cuya iniciativa, escayolada, se hipotecó en un juramento… y allí quedó paralizada para siempre.

Cada mañana se reanuda la escena… repetida una y mil veces en una especie de “casting de reptadores” que regresan al redil… por cuanto necesitan sentir una especie de nueva bendición de la luz presidencial para que convalide… aunque sea por otro día más,.. sus permanencias, como espíritus subalternos de la piara.

Esos que ahora… buscan los huecos por dónde huir.

Es una ingenuidad de niños suponer que alguno de ellos haya tenido la osadía de actuar en forma autónoma y sin la expresa autorización de la corona (de ambos, dijo Alsacia)

Varios empresarios fueron miembros conspicuos de ese vagón jaula.

Expertos todos ellos, en el arte del buen advenedizo para cumplir con la firme voluntad del matrimonio supremo, sumados a los funcionarios y a aquellos operadores, formaron una banda (esa misma banda a la que alude Manuel Vázquez).

Parapetados en su moral hostil a la pupila de los honrados, confirmaron linealmente su desprecio por los hombres probos e indomables.

Ella está condenada ahora… a seguir con la conscripción de los lacayos domesticados y envilecidos… y a seguir tapando con ramas la trágica moral de sumidero del ladrón desaparecido.

Buscará disimular las heridas de todas las puertas que han sido rotas para robar… pero le será difícil.

Buscará cicatrizar con parches… la terrible corrupción que desató el “número uno”… pero le resultará imposible

Y aún así… la ignorancia colectiva, preferirá darle a ella otra retorcida y extravagante oportunidad.

Toda la oposición la empuja, con la ridícula estupidez del pavo, para que pueda retomar el mando.

Acaso ella sabe muy bien, que lo único que puede aparecerle en diez meses, para hacerle frente… es algún capataz de los basurales o algún césar de las alcantarillas.

Lic. Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar

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