
Crítica de la Argentina - 20-May-09 - El país
http://www.criticadigital.com
La ministra garré anulará las "cauciones" que permitían la liberación de militares acusados
El Ejército no será garante de represores
La firma de un coronel posibilitaba hasta ahora la excarcelación de acusados de cometer
delitos de lesa humanidad. La Justicia aceptaba un "aval institucional" de la fuerza para
otorgar la libertad condicional de los procesados. Garré prohibirá la maniobra.
por Martina Noailles
El Ejército ya no podrá salir de garante de los represores detenidos que piden quedar en libertad. La ministra de Defensa, Nilda Garré, firmará en las próximas horas una resolución que deja fuera de vigencia las cauciones institucionales que transformaban a la fuerza -la misma desde donde los militares procesados secuestraron y torturaron- en un patronato de liberados. Aunque no existe en el Código Procesal, la figura fue establecida por la Cámara de Casación Penal y permitió la excarcelación de varios represores acusados por delitos de lesa humanidad.
La utilización de las "cauciones castrenses" como método para liberar a militares procesados fue revelada por Crítica de la Argentina a comienzos de año.
El sistema normativo vigente prevé tres tipos de cauciones en torno a la excarcelación de un detenido con prisión preventiva: juratoria, personal y real. En ningún artículo el código habla de la figura "caución institucional". Quien instaló la idea, que impuso jurisprudencia, fue la jueza Ángela Ledesma, miembro de la Sala III de la Cámara de Casación. Primero en minoría y luego en concordancia con los dos camaristas que la acompañan, propuso que el Ejército "cumpla un rol asimilable al patronato basado en el régimen disciplinario". Esto es, que la fuerza controle al represor excarcelado, le haga cumplir las condiciones que se le impongan y asegure su presencia en el juicio oral.
Hasta ahora, la firma para que queden libres algunos miembros retirados del Ejército la ponía Edgardo Benjamín Carloni, jefe de Asuntos Humanitarios de la Fuerza. Este coronel es el mismo que hasta hace algunos meses designaba camaradas para hacer de chofer o acompañar a los represores a nadar al Círculo Militar, atribuciones que según la Ley de Defensa Nacional no pueden cumplir las Fuerzas Armadas.
Para el fiscal general de la Unidad de Seguimiento de Causas por Delitos de Lesa Humanidad de la Procuración, Jorge Auat, la decisión de la ministra Garré permitiría dejar sin efecto una "práctica escandalosa y aberrante que no se inspira en una base normativa y cuyo único propósito es favorecer a los procesados por crímenes de lesa humanidad para que obtengan su libertad". Y puso un claro ejemplo: "Si se lleva a casos análogos, cuando un maestro es procesado por un delito, el Ministerio de Educación podría salir de garantía para su excarcelación".
Entre los beneficiarios de este tipo de herramienta, utilizada en más de una oportunidad por los camaristas de Casación, se encuentran represores imputados en causas radicadas en juzgados de la Ciudad de Buenos Aires, Formosa y Mendoza.
Para quedar en libertad, el fallecido general Jorge Rearte y el sargento Juan Carlos Camicha no debieron poner sus bienes ni los de terceros. En mayo de 2007, Casación los envió a su casa a cambio de la firma del coronel Carloni. Antes de ser jefe de la Casa Militar en el gobierno de Carlos Menem, Rearte fue jefe de Operaciones del Regimiento de Infantería de Monte 29, el principal centro clandestino de Formosa. Procesado por al menos 30 casos de secuestros y torturas, el general murió el sábado pasado libre, en su departamento de Palermo.



















No hay comentarios:
Publicar un comentario