domingo, 29 de junio de 2008

CAMPING " EL CONGRESO"

Por Jorge R. Enríquez

www.notiar.com.ar


Cuando algunos ruralistas anunciaron que pondrían una carpa frente al Congreso, el presidente consorte dio la orden de neutralizar esa acción, para lo cual se instalaron seis tiendas oficialistas, a las que, ahora, hay que sumarle una más del Movimiento al Socialismo.




Más que tolderías, son lujosas instalaciones con calefacción, plasmas y todas las comodidades que necesitan los grupos de acción directa, que comanda Kirchner, a veces por sí, a veces a través del Primer Hijo o del Ministro de Patotas y Aprietes, Luis D´Elía, y pagamos todos con nuestros impuestos.

De Angeli tendrá que ir con su carpa verde a un lugar alejado de la Plaza del Congreso, y como éramos pocos tocó la puerta el también itinerante Raúl Castells, quien no podía faltar en esta fiesta.

Los medios reflejan todo el día la polémica acerca de si cualquiera puede acampar en un espacio público, si debe comunicarlo previamente o si debe solicitar autorización. Por cierto, la polémica no se libra con argumentos jurídicos solamente, sino con trompadas y escupitajos, como corresponde a nuestra tradición de falta de respeto recíproco.

En estas payasadas se nos va la vida, mientras otros países no desaprovechan un minuto en mirar al futuro y subirse a la excepcional ola de oportunidades que ofrece el mundo.

Por supuesto que nadie puede hacer en un espacio público lo que se le dé la gana. Se alega que, como es público, es de todos, y entonces todos tenemos derecho a hacerlo.

Es una falacia que no resiste el menor análisis: precisamente porque es un lugar público y, como tal, de todos, no podemos comportarnos como si fuéramos los dueños exclusivos. Esto lo entiende hasta un chico de 5 años.

La Plaza del Congreso es, además, un sitio histórico, que pertenece al patrimonio cultural de la ciudad y el país. Es un lugar de disfrute, de encuentro de amigos, de vinculación con la rica historia de Buenos Aires.

¿Qué se gana con estos horrendos campamentos, que ya desbordan el marco de la plaza y avanzan sobre la dársena donde paran los colectivos, generando inmumerables problemas a los vecinos?

El Congreso debe realizar su labor sin interferencias de grupos de choque. Los legisladores han sido votados por todos los argentinos, no sólo por el puñado de ñoquis que el gobierno manda a simular "debates" como cobertura de la feroz pelea por la calle, que de eso se trata?
La más reciente manifestación de esa tensión artificialmente creada por quienes en virtud del mandato constitucional más deberían velar por la unión nacional es una persona apuñalada en la plaza del Congreso. ¿Hasta qué extremos va a seguir esta locura?

¿Cuándo vamos a dejar de una vez las vías de hecho y vamos a retornar a las de derecho, en las que no se esgrimen palos sino argumentos?

Y si, pese a todo, queremos manifestarnos en público, hagámoslo de la forma menos dañina para los demás.

Claro que es muy difícil restablecer la racionalidad y el cumplimiento de la ley cuando el propio gobierno nacional niega la colaboración de la policía que le pide el gobierno de la ciudad. Ahora vemos de manera concreta y brutal la razón por la cual venimos bregando desde hace años por una policía de la ciudad.

Chile, Uruguay, Brasil y tantos otros siguen subidos al tren de la historia. Nosotros nos deshilachamos en este estado preanárquico que sólo anuncia tiempos peores.

Hagamos todos un llamado humilde pero desesperado a la cordura y la concordia, para resolver en paz y con armonía los problemas del presente y mirar de una buena vez con optimismo los desafíos del futuro.
jrenriquez@gmail.com

Gentileza en exclusiva para NOTIAR

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