martes, 21 de junio de 2011

LA ABANDERADA DE LOS NENES


La abanderada de los imberbes

Finalmente se develó la incógnita y fueron muchos los que suspiraron aliviados. Cristina Fernández será candidata. Aunque no le dijo a nadie que lo sería habló como si ya lo fuese. Es más, habló como si ya hubiese ganado. De lo que se cuidó fue de no tener ninguna madre de pañuelo blanco al lado. Hermes Binner y el Intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, fueron sus acompañantes en el acto principal del día de la Bandera.

Quizá Rosario, y su escenario del Monumento a la Bandera, tenían un regusto amargo de otro 20 de Junio ligado a la Resolución 125 y un acto del campo que opacó al que Luis D’Elía había mal organizado para ella en Salta. Tal vez esa pena o vaya a saber qué, pero todo fue muy rápido, tanto para llegar como para irse. Pero ahora estaba La Cámpora para respaldarla. Un respaldo que fue más allá del mero acompañamiento y la algazara electoralista, ya que alertado de cómo serían recibidas sus palabras por estos jóvenes idealistas y soñadores, el Gobernador de Santa Fe y el Intendente de Rosario decidieron cerrar la boca, guardar los discursos y transformar a la presidente en única oradora.

No nos engañemos, Binner recibió el mensaje y decidió que le convenía más no empañar el acto que enfrentar a quienes gozan de la impunidad oficial. Aunque la confrontación no va con su imagen, creemos que perdió una oportunidad de oro si realmente intenta competir por la presidencia, ya que ser abucheado o agredido se hubiera visto como un acto deleznable por parte de quienes lo cometían y él habría sido elevado a los altares del martirio político.

“Comme d’habitude” Cristina Fernández se victimizó convocando a “apartar del camino las piedras que nos tiran para seguir adelante” y declaró como otras veces, “estamos convencidos que debemos sobreponernos a los agravios”.

La Presidente, como lo hace en todas ocasiones, defendió los “avances del modelo” ignorando todas las advertencias del exterior según las cuales la bonanza económica estaría llegando a su fin y los índices de crecimiento se reducirían drásticamente este año y el que viene.

Cristina Fernández siempre es compleja en sus comparaciones, en realidad parecen de ficción. Al referirse a la situación del país 10 años atrás, cuando “muchos se iban” a lugares como Europa. “Ahora vuelven por lo que está pasando allá. Y sí, claro que sí, también eso fue gracias a Néstor. Él fue un visionario y él pudo ver lo que otros no veían“. La presidente parece no haber oído hablar de Zapatero y su maravillosa gestión, ni de la crisis griega o portuguesa.

Durante el acto central por el Día de la Bandera apuntó contra quienes “hablan de sus miserables intereses sectoriales“. Allí las opiniones de los analistas se han dividido. Unos opinan que sus palabras iban dirigidas a algunos grupos económico-industriales como Techint. Otros suponen que las palabras tienen como destinatario a Hugo Moyano, a quien parece que han logrado acorralar.

Para que no quedaran dudas de sus sostenedores de La Cámpora se dirigió: “A mis queridos jóvenes argentinos, incorporados a la política argentina, me siento orgullosa de haber construido un proyecto que ha vuelto a hacer creer a los jóvenes de que pueden ser un Belgrano, un Moreno, y juntarse en un proyecto que está reconstruyendo la Patria”.

Medio minuto le prometieron a Agustín Rossi, el candidato a gobernador justicialista santafesino. 30 segundos le dio, ni uno más. Éste se colocó a su lado y salió en la estampita, pero eso no es prenda de nada. Sucede que Rossi va tercero en las encuestas y Cristina no se pone de novia con la desgracia. Pero para Rossi es suficiente. Él no se ve gobernador, pero si ella es reelecta su futuro está asegurado, algún hueso le van a tirar.

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