viernes, 12 de octubre de 2007

HOSPITAL INVISIBLE

INAUGURAN EL “HOSPITAL INVISIBLE”
NÉSTOR Y CRISTINA KIRCHNER.

Por Nicolás Fiorentino

A sólo días de los comicios nacionales, la campaña electoral llevó a Néstor y Cristina Kirchner y a Daniel Scioli al conurbano, donde se presentaron en la inauguración del Hospital Interzonal de Florencio Varela. Lo llamativo, es que la obra poco tiene para ser inaugurada, encontrándose en un estado inconcluso y de irresoluta condición jurídica. Ubicado en la avenida Calchaquí 5501 de esa localidad de la provincia de Buenos Aires, el matrimonio presidencial –con la candidata a la cabeza- y el candidato a gobernador bonaerense Daniel Scioli, cortaron hoy una cinta de una obra imposible de ser utilizada en el corto plazo, en una clara proselitista, el mejor estilo duhaldista en las gloriosas épocas del fondo del conurbano. Sobre esto, fuentes locales dieron precisiones a La Política Online sobre la situación del centro médico. En primer lugar, no posee condición jurídica definida. Es decir, no se sabe si será un hospital nacional, provincial, municipal o autárquico. "Es un hospital invisible, no tiene status jurídico" aclaró el vocero, para explicar lo que ocurre. Lo grave de este punto no es sólo que hasta no definir esto no se puede establecer la finalización o inauguración de las obras, sino que en caso de ser así quedaría en el aire el financiamiento del hospital. "Hasta que no se determine quien es el responsable del financiamiento, los gastos del hospital no van a estar incluidos en ningún presupuesto. Entonces, ¿Quién se va a hacer cargo de esos gastos?", se preguntó con certeza la fuente. El otro punto a resolverse, tal vez más grave aún pensando en los usuarios de los servicios gratuitos y públicos que brindará el hospital, es que no están dadas las condiciones de infraestructura para que pueda funcionar. Sin dar detalles, las fuentes cercanas a la obra confirmaron que faltan materiales, y que no están terminadas las instalaciones. "Es un hospital vació: no tiene central telefónica y la luz y el gas son las dispuestas para obra, no están habilitadas para el funcionamiento normal de un hospital", contó el vocero a este medio. Esto se suma ahora a otros casos de obras rimbombantes anunciadas por el gobierno envueltas en un mar de dudas, como por ejemplo el tren de alta velocidad que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, el cual se mostró como un proyecto emblema de la gestión kirchnerista y hoy se supo que por serios problemas de financiación se postergará la adjudicación hasta después de las elecciones. Lo mismo está ocurriendo en estos días con la línea H de subtes, que hoy es eje de controversias porque el gobierno nacional intenta a toda costa inaugurarla antes del 28 de octubre, pero sufrió ahora el cuestionamiento de un ex funcionario sobre el estado de los vagones. A tal punto subió la tensión este tema que la propia Primera Dama amenazó con negarse a participar de esta presentación. Quien seguramente padece en carne propia las dudas sobre el hospital de Florencio Varela es el intendente Julio Pereyra, uno de los mandatarios bonaerenses más cercanos al presidente Kirchner. Pereyra es además titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM) el presidente de la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos (FLACMA), lo que lo convierte en una herramienta más que interesante para el gobierno en el convulsionado conurbano bonaerense. En el acto de inauguración donde lógicamente la senadora fue la estrella entre los oradores, Kirchner en su breve aseguró que "Hemos hecho mucho, pero falta mucho todavía". "Tiene razón", se habrá escuchado entre algunos de los presentes que conocen al detalle el estado de las obras del hospital.

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