domingo, 14 de octubre de 2007

LAS ENCUESTAS...............

Las encuestas como armas de distorsión

A solo catorce días de la elección presidencial más apática de nuestra historia pocos indicios arrojan claridad al resultado de los comicios: la incredulidad ciudadana sobre los sondeos de opinión manejados y cambiados semanalmente a conveniencia de Balcarce 50.

La manera más efectista de direccionar a casi el 25% de indecisos es imponer que la elección ya está resuelta; que la “reina consorte” supera por poco el 40% impuesto por la reforma constitucional menen-alfonsiniana de 1994, y de esa forma, moderar el efecto desgaste sobre Elisa Carrió, posicionada cómodamente en el segundo lugar.

Para ello es de esperar en estas dos semanas operaciones de prensa y “desapariciones” de los medios para-gubernamentale s de la candidata de la Coalición Cívica.

El “plan desgaste” consiste en posicionar a Roberto Lavagna como potencial segundo, hecho distante con la realidad no sólo por la falta de carisma del candidato armado y luego abandonado por Duhalde, sino por la atomización del votante radical – cada vez más independiente de las decisiones de escritorio de la cúpula del centenario partido – y que solo tiene en claro una cosa: no votará a la “abogada” Cristina Fernández.

Lavagna no consigue afirmarse tampoco ante la febril escalada inflacionaria: él fue el “padre de la criatura” de éste modelo de subsidios y retenciones imperante desde 2002 y resulta poco creíble ante la ciudadanía su foto con una papa y un tomate en la mano criticando los desfases de precios de la canasta básica alimentaria ante el supuesto desvío del engendro que él mismo creo durante el gobierno del auto presidente Duhalde.

Aunque los enemigos mas temidos por el régimen no son ellos. La impenetrable imagen de la “reina” en el electorado peronista al decir de los propios intendentes del conurbano sur al reconocer que la imagen de la mujer de Kirchner no logra convencer en los bastiones de Lanús y Quilmes, donde solo alcanza el 37% de las voluntades ciudadanas.

Y ello, a pesar del reparto indiscriminado de todo tipo de prebendas y la utilización de la imagen incandescentes del “dicente de la nada” Daniel Scioli quien sigue diciendo lo mismo que decía durante la década del noventa al nacer “por arte de Menem” a la política: nada comprometido, lenguaje fácil y convincente hacia los habitantes mas abandonados en la salud, educación, seguridad y empleo durante los últimos veinte años de continuos gobiernos peronistas bonaerenses.

El otro enemigo del régimen – ya que ellos no tienen adversarios políticos circunstanciales – es el aluvión puntano de “el Alberto”, quizás el candidato con declaraciones mas punzantes y efectistas que deban soportar los Kirchner. Rodríguez Saá no sólo pega y hace doler sino que llega a sectores sociales de bajo nivel socio-cultural identificados con la simbología y estampitas históricas del peronismo. Ha sido el candidato que más ha crecido en poco tiempo y se aloja en un cómodo cuarto lugar persiguiendo – cada vez desde más cerca - la inmovilidad de Lavagna.

Respecto al representante natural del centro-derecha argentino, Ricardo Hipólito López Murphy, éste parece haber cicatrizado las heridas que logró causado Macri al tratar de empujarlo hacia un solo destino: el precipicio. Sin embargo, la relación que López Murphy continua manteniendo con Carrió – a pesar de Macri – y la coherencia en las ideas que siempre defendió, lo llevarán a un voto testimonial el 28 de octubre. Confluirá con él mucha gente que ante un eventual ballotage votaría a Carrió, sin perjuicio de la banca de diputado nacional que “el bulldog” alcanzará en el Congreso y lo llevará a enarbolar una gran convergencia opositora junto con la Coalición Cívica y sectores del Radicalismo no alfonsinista.

La prueba de la traición de Macri contra López Murphy se llama Francisco De Narváez. El candidato bonaerense del PRO pelea con Margarita Stolbizer el segundo puesto, mas comprometido (aunque tácitamente) con el proyecto del matrimonio Kirchner que con la candidatura presidencial de López Murphy.

Esta ambivalencia destructiva puede ser castigada por el mismo sector ideológico que el 3 de junio pasado le otorgara a Macri el 45% y lo consagrara Jefe de Gobierno el 24 de ese mismo mes con el 61%.

Todo se paga doble en política: en especial los errores y las traiciones.

Humberto Bonanata

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