domingo, 26 de octubre de 2008

POBRE PAÍS

Pobre país



“Hemos asumido la responsabilidad histórica de desactivar esta bomba de tiempo, y lo hacemos con orgullo y convicción. Estamos absolutamente convencidos de que la reforma estructural del sistema de previsión que hoy proponemos a esta Cámara obedece a estos claros principios de nuestra doctrina y accionar políticos”.



Así escribía Oscar Parrilli en el año 1993 al terminar su mandato de diputado, el actual Secretario General de la Presidenta, con motivo de la reforma provisional que instauró el régimen de jubilación privada.



Los argentinos, habituados a golpes de timón y cambios de 180º, nos encontramos hoy, con esta iniciativa que acaba con el sistema de AFJP, y nos enfrenta a un nuevo avasallamiento de la propiedad privada, al echar mano a los fondos que millones de argentinos ahorraron para su jubilación.



Se argumenta para justificar tamaña medida, que el sistema se encontraba al borde del colapso. Sin embargo, ni los adherentes voluntarios al sistema, ni las administradoras ni ningún otro actor de relevancia han apoyado este diagnóstico ni reclamaron esta medida. De hecho, tampoco se han propuesto medidas para evitar ese eventual colapso. Directamente, se sacó provecho de la coyuntura internacional para apropiarse de nuestros ahorros.



No debemos olvidar que el sistema de capitalización actual es de libre opción y más aún, el pasado año se habilitó la posibilidad de retornar al sistema público para aquellas personas que quisieran salir del sistema privado.



No se justifica entonces el retorno a este modelo estatal que históricamente ha fracasado precisamente porque el Estado siempre se caracterizó por tomar las cajas de los jubilados como “la caja” propia. Parece que no conforme con apropiarse de una empresa de agua, otra de transporte aéreo o crear una casi fantasma de petróleo, ahora se decide, de la noche a la mañana y sin más trámite, tomar para sí la administración de un sistema de jubilaciones y pensiones cuando a duras penas si puede administrar lo que debe en forma eficiente y con transparencia.



En este contexto, ¿qué garantía tenemos de que esta vez se harán mejor las cosas? ¿ Qué cambió de aquel Estado que tan bien describía Parrilli en 1993 a éste de hoy? ¿ Cómo confiar que el ahorro de millones de argentinos no será destinado mañana al pago de la deuda con el Club de Paris, como se intentó al disponer ilegalmente fondos del Banco Central ? ¿ Cómo confiar que estos fondos no se utilicen para atender necesidades electorales, sabiendo además que el gobierno mantiene en sus manos los superpoderes para hacer y deshacer el Presupuesto Nacional a su antojo?



Decía la Presidenta que la oposición aplaude la intervención de los EEUU o Europa frente a la crisis financiera, pero critica la acción dispuesta por su gobierno. Parece que la presidenta nos toma por tontos. Es que mientras el mundo desarrollado inyecta dinero al mercado para que este siga funcionando, el gobierno argentino extrae dinero del mercado para colocarlo en el Estado. Una colosal diferencia.



En definitiva nos encontramos hoy frente a una medida que significará un cambio de época en las relaciones económicas de nuestro país. Si se aprueba en el Congreso Nacional no sólo terminaremos con el principal inversor privado que tiene nuestro país, sino que acabaremos con la confianza del ciudadano medio hacia cualquier sistema de ahorro, dañando en el camino la escasa confianza que la Argentina ya genera en el mundo.



Decía Néstor Kirchner allá por 2003 que su máxima aspiración era construir un país serio. Particular forma pensó para lograrlo. Primero expropió empresas públicas, luego creó nuevas, decidió que su esposa lo sucediera en el cargo y para terminar dispuso junto a ella el traspaso forzoso de 30.000 millones de dólares de ahorros privados al Estado. Nada hace pensar que hoy la Argentina sea para el mundo un país serio.



Nuestro desafió desde el PRO será no sólo impedir que semejante despropósito se concrete, sino darle a la Argentina un poco de la cordura y la credibilidad que hoy carece. Una mejor forma de hacer un país serio.



Un afectuoso saludo,







Diputada Marta Varela

Presidente del Bloque Recrear





www.martavarela.com.ar

No hay comentarios: