RADIOGRAFÍA DE LA ARGENTINA
Y UNA ASÍRACIÓN PARA EL FUTURO
Amigos: Toda figura envolvente posee un núcleo. El centro de las formas. Y de lo estrictamente intrínseco. La Argentina tiene el suyo. Algo así como nuestro ADN como Nación. Para interpretarlo adecuadamente, debemos primero analizar sus componentes básicos. En esa dirección tenemos, nuestras tradiciones, costumbres y características que nos separan ó diferencian del resto de nuestros vecinos. Cualquier turista que desembarca en nuestro suelo, se sorprende. Por una cantidad interesante de matices. Nuestras carnes. Nuestro caos. Nuestras mujeres. Y por último, nuestro apego a las transgresiónes. En el tránsito. En la informalidad. En nuestra ausencia de compromiso. En los contrapuestos de riqueza y pobreza que conviven entre sí demasiado cerca, uno del otro. (Puerto Madero colindando con la Villa 31). En nuestra forma de ser afable. Hospitalaria. Somos, por decirlo de algún modo, simpáticos, agradables. Pero dentro del núcleo existen otros ítems. Que dificultan una explicación. Una razonabilidad. Que acaso nos tornan tan particulares. Un País inmensamente rico con índices alarmantes de indigencia. La tierra prometida en manos de una comunidad de pródigos. Precisamente, la prodigalidad aquí se ejercita sin modelos comparativos a la que pueda elevársela a un plano paralelo. Exportamos la carne de deshecho, termosellada hacia mercados como el ruso, que la recibe como una suerte de maná. Mientras millones de nuestros Compatriotas, hurgan en los desperdicios de residuos. Algo que tiene su propia naturaleza, nos ha encolumnado hacia una forma de razonar colectiva, para cualquier analista inexplicable. En fín, las dicotomías son demasiado indigestas como para seguir ponderándolas indefinidamente. Existen, empero ciertas, ¿como decirlo?, trivialidades que también nos indican un distingo. Poco trascendente en un mega análisis, pero de contornos tan disonantes como otros de una profundidad extrema. Les otorgaré un ejemplo que tambíen les indicará una pista. En la ciudad de Buenos Aires hay algo. Ecuación difícil para cualquier sociólogo que se proponga extraer una respuesta atinada: Frente a un cementerio como el de Recoleta, se ha montado desde hace casi 20 años, lo que las generaciónes de jóvenes denominan la "movida". El centro de la noche porteña, en gastronomía, por sobre otros rubros, al servicio del turismo, una buena cantidad de "discos" pubs, hotelería y restaurantes rodean un cementerio. He recorrido casi todo el mundo occidental y no he encontrado un fenómeno tan atípico. Tan absurdo. Aquí se proyecta como un polo de desarrollo comercial, en constante progreso. Es un detalle. Uno más de esta zaga de acertijos. En una vereda más nociva, tenemos el politico. Por una parte, ubicaré al gobierno. Integrado por una chusma de ex presidiarios y prófugos contumaces como Aníbal Fernández, que sin empacho nos dicta lecciónes de moral, mientras se lo sindica como el gerenciador de un cártel de distribución de enervantes. La Presidente que se hace llamar Doctora, pero que es una fracasada estudiante de abogacía, y con un consorte de tradición familiar en la usura y en la facilitación de la prostitución. Un Canciller como Taiana, asesino confeso de dos ciudadanos, en el fallido atentado a un Oficial de la Armada, allá por 1975, cuando había pasado a la clandestinidad. Una Ministro de Defensa que se regodea, instruyéndo acciones judiciales en perjuicio de los Jefes de Estado de las Tres Fuerzas, para debilitar aún más la cadena de mandos hacia sus subordinados. Actualmente el Almirante Godoy y el General Pozzi, son potenciales acreedores a engrosar la lista de prisioneros políticos en cárceles destinadas a poner bajo resguardo a los sujetos más sórdidos, que desprecian la vida del prójimo, con las conductas criminales más lascivas que puedan imaginarse. En toda Sociedad existe lo que se conoce como el comportamioento piramidal. Aquí esa figura se encuentra invertida. Pero lo curioso es que sus habitantes, convalidan esa geometría anómala. Prosiguiéndo la hipótesis de los absurdos, tomaré otro. La 125. Todo un emblema. Durante el conflicto del Agro y sus 120 días, la Nación desdeñó la posibilidad de ingresar en concepto de exportaciónes más de 4.000 millones de dólares. Se arribó a una votación. Un Vicepresidente con voz quebrada y más miedo que verguenza, torció el destino de esa reglamentación confiscatoria. Sin embargo, a poco de comenzar los festejos, el precio internacional de los comodities, descendió en las pizarras de Chicago, más de un 50%. Nuestra indiosincracia, tan espasmódica nos acredita ahora, que si la histórica votación se hubiese ratificado en favor de esta ilícita administración, las retenciónes en soja y girasol, no superarían hoy día, más de un 25%. Todo la lucha fue fútil. Pero sus mentores, se aprestan a iniciarse en la política. Es precisamente ese disociativo accionar de nuestra dirigencia, el que aquilata esta democracia. Este sistema del "sálvese quien pueda", por el que venimos transitándo desde hace un cuarto de siglo. Que nos hizo descender al ránking de Naciones más subdesarrolladas del orbe. Y en el anteúltimo puesto de las latinoamericanas. A todo esto, me pregunto: ¿Que nos pasó?. ¿Porqué nuestra caída sigue en picada?. Como para todo, en este acápite Argentino existe una explicación. Una muy plausible. Nuestros flagelos no son ideológicos. Son sociológicos. La política es solo una vertiente más de aquéllos. Hacia esta última convergen muchos de nuestros connacionales. La mayoría de ellos, desconoce dos vocablos: Pudor & Capacitación técnica. Sólo ambiciónes personales. Quienes se disputan los puestos más emblemáticos son gente grisácea. Sin logros elocuentes en sus vidas. En sus carreras. Toman a estas lídes como una suerte de salida laboral. Y de un protagonismo que no guarda relación con sus conquistas personales. Duhalde, un ex bañero de piscina, está reclutando voluntades, con parte de los que aguardan una vindicta por el tema militar. Con la autoridad eclesiástica, que se mueve como siempre lo hizo. Más cerca del poder que de difundir el Evangelio, que es su misión liminar. Con el sector del peronismo que ha sido desplazado de los fiducios más jugosos. Y con el "grupo Clarín" que sufre una sistémica extorsión por parte de Néstor, que desea, le transfieran el 20% de Papel Prensa. Lo que se avecina es el intento de un recambio de "Bandas". El camino hacia la búsqueda del Bien Común es para otros países. No para el nuestro. Los Argentinos seguiremos en la "charca". Porque para que este ominoso tablero político se modifique, hay que destruirlo junto a todas las piezas que lo componen. Pero no avizoro a ningún grupo homogéneo que tenga un cuerpo social de suficiente envergadura para situarlo como una alternativa de peso. Sólo puedo observar lacónicas y escasas adhesiónes personales para el tramado de esa empresa. Pero eso no alcanza. Debemos abandonar la retórica. La mera crítica. Ambas son inconducentes. Se emerge de esta inmundicia con acciones más hostiles. Efectivas no efectistas. Relean sus propios correos. Plagados de lamentaciónes. De críticas. De diagnósticos insustanciales. De nada sirven, si sólo abrevan en la enjundia sin proyección específica. El próximo lunes asistiré al último homenaje a quienes cayeron defendiéndo los ideales de una forma de vivir. Si alguna vez retorno a ese recordatorio, será cuando revista la categoría de un Feriado Nacional. Espero verlo algún día. Cordialmente
Lucio Catano (h).-
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