jueves, 1 de enero de 2009

BALANCE 2008

NotiAR - 31-Dic-08 - Opinión
http://www.notiar.com.ar/contenido/opinion/opi_8474.htm

Balance de un nefasto 2008 y preámbulo de un 2009 peor

por Omar López Mato

- Continuamos con nuestro balance de fin de temporada, y para comenzar el año que mejor que recordar una frase memorable del amigo Aristóteles: "La pobreza es la madre del crimen y la revolución".

Los deseos personales no deben mezclarse con la realidad, ese es un gran peligro en todos los ordenes de la vida. A lo largo de este año, más de una vez mezclamos nuestros deseos con la realidad. Más de una vez se pronosticó el fin del régimen K, para que éste renaciera de sus cenizas. Ya se van. se asilan en Venezuela. Sube Cobos y convoca a elecciones. tienen las horas contadas. Los cuatros jinetes del Apocalipsis montaban caballos criollos.

El Armagedón K era inminente y llegaron a fin de año, gozando de un tímido repunte de la popularidad. Fue todo un wishfull thinking, como se dice en inglés, la ilusión que nuestros deseos se conviertan en realidad por el solo hecho de ser lo que queremos.

El cónyuge en el poder ha demostrado ser el político más hábil de las últimas décadas. De la nada se convirtió en el hombre más poderoso de la política local. No lo digo como una alabanza, esta afirmación no equivale a ponerlo a la altura de la madre.

Teresa de Calcuta. ¡Por Dios! Es un político argentino, es decir, pertenece a una de las corporaciones más denostadas en este país. Una corporación que solo busca perpetuarse en el poder cueste lo que cueste. No son santos, ni sabios, ni buenos, ni inteligentes. nada de eso. Decir que es un hábil político es como decir que es un hábil centro foward o un buen matón, o un hábil remendón de zapatos.

Solo le debemos reconocer esta habilidad para acumular poder y saber usarlo en desmedro de sus enemigos y opositores, que no son pocos, pero patalean desmembrados y desconcertados. En el ínterin, Mr. K avanza y continuará avanzando mientras se escriben ríos de tinta sobre su deslucida gestión.

Los dinerillos de las AFJP le otorgarán una trinchera dorada para resistir mientras compra voluntades. Él bien sabe que no tiene carisma. No es simpático y por eso se hace el campechano con abundantes connotaciones que denuncian su guarangueria. No genera admiración, solo guarda una oratoria de barricada. Su continuidad política depende de la distribución prebendaria.

Muchos cambiarán el coche, la heladera o comprarán un plasma gracias a la generosidad con la que K regala nuestros ahorros jubilatorios. Saludador con sombrero ajeno, dice mi suegro.
Aerolíneas, el blanqueo y la moratoria fueron votados rápida y diligentemente por el Congreso obsecuente. Atrás quedaron las retenciones móviles que en el nuevo contexto mundial de poco le hubiesen servido.

¿Suerte K? Evidentemente. Hasta esta crisis les vino como anillo al dedo para justificar lo injustificable, en una heterodoxa artimaña que oscila entre el más feroz estatismo (AFJP) hasta el más descarnado capitalismo (Blanqueo). Con los nuevos chiches K tratará de maniobrar los años que le restan en el poder. ¿Podrá mantenerse? Esa es la pregunta que todos nos hacemos.

Se abren varios panoramas inciertos, que merecen ser analizados por partes para no caer en el peligroso wishfull thinking al que me referí al comienzo del artículo. Primera variable.

1) Escenario catástrofe: La estantería se viene abajo. Recesión generalizada, conflicto con el campo que llega a revueltas locales, reclamos sindicales y la bases se retoban (léase, los beneficiarios del Plan Trabajar quieren $ 500 en lugar de $ 150 -cosa que por otro lado podrían hacer con solo organizarse, los planes sociales tienen una estructura administrativa carísima, otro estigma más del derroche K).

¿Qué hará la dirigencia K? Como son inescrupulosos -scrupulum es una piedra de 2 gramos, una medida de peso romano. Cicerón decía que algunas dudas lo molestaban como piedras en su zapato. Bueno K no tiene piedras en sus mocasines. Es inescrupuloso. Lo más probable es que recurra a cualquier estratagema para hacerse de los medios que le aseguren el poder -léase, de la plata. Confiscará hasta las moneditas de los ciegos que venden ballenitas en los subtes (¿Se usan las ballenitas aún?) con tal de comprar los favores necesarios que le aseguren la permanencia. Situación complicadísima, enfrentamientos en las calles, usurpaciones.

¿Quién encabezará la oposición? Final abierto. Dadas sus características psicológicas, Mr. K es de aquellos a los que hay que sacarlos con las patas para adelante. ¿Se llegará a esto?

2) Escenario 2. A pesar del panorama desfavorable, K pilotea la situación. Palos por acá, caricias por allá, unos mangos a quien corresponda, hasta quizás algún paguito a cuenta de la deuda para aflojar los bolsillos de las financiadoras internacionales. Llega desgastado a las elecciones de diputados y pierde la mayoría en el Congreso. Acá se abren dos posibilidades.

a) Pierde por escándalo.

b) Aún retiene un poder considerable.

En esta última situación el régimen K continuará buscando los medios para sobrevivir sacándole jugo a las piedras. impuestos al oxigeno, retenciones a las plantaciones de kinotos, promesas de inversiones vietnamitas, bla, bla, bla.

En el caso a), pérdida por escándalo, el Congreso deja de ser una escribanía y poniéndose los pantalones dicen "No Cristina" que es lo mismo que decir "No Néstor".

Acosados legalmente -la Corte da curso a las denuncias presentadas y las que van a llover (ha llegado la venganza del Dr. Frankenstein ) Sin apoyo, sin plata, Mr. K y Mrs. K pueden:

1) Renunciar, dejarle el bolonki al que sigue, volver a la madriguera santacruceña y aguantar el chubasco amparado por sus millones, que habrán blanqueado prolijamente. Como el escenario que dejarán será apocalíptico, el próximo gobierno (¿Vicepresidente asumiendo un gobierno de coalición? ¿Convocatoria a elecciones?) se las verá en figurillas para arreglar el desastre K y no sería raro que aparezcan los desmemoriados de siempre que dirán "¿Te acordás lo bien que lo pasábamos con Cristina y Néstor?"

En fin, preparen sus pabellones auditivos para escuchar estas y otras sandeces.

2) En caso de no renunciar y tener en contra al Congreso y al Poder Judicial, inventaran una teoría conspirativa (ellos son víctimas de las fuerzas del mal capitalista, que hostiga a los nobles luchadores de la justicia social) y arman un nuevo 17 de Octubre (ya por poco lo hacen con el voto de Cobos). El éxito de la maniobra dependerá de cuan aceitada tengan la maquinaria perturbadora en el gran Buenos Aires. ¿Volverán las oscuras golondrinas? ¿Tendremos un nuevo Pocho en ciernes? ¿Qué hará la oposición? ¡That is the question!

Por último existe un Escenario 3: Que todo vaya sobre ruedas, se pague la deuda externa, se cumplan los planes sociales, Mr. y Mrs. K enmienden sus políticas dilapidatorias, abran el diálogo y escuchen opiniones de especialistas mientras viajan en el tren bala. Como no escribo sobre ciencia ficción, se lo dejo a nuestro amigo Ray Bradbury, que nos hablará sobre una colonia espacial de argentinos viviendo en una de las lunas de Saturno. (¿Se imaginan la logística de la operación? ¡La nave puede colapsar bajo el peso de las latas de dulce de leche Light!).

Hecha la excepción del tercer escenario, los otros dos resultan ominosos sin la intención de ser agorero, pero opinar lo contrario seria un insulto a la inteligencia.

De todas maneras muchas serán las variables que de aquí a un año podremos vivir. Serán internas o externas, dependerán de la voluntad de algunos. ¿Qué pasa si se da curso a las denuncias de la Dra. Carrió por el coraje cívico de una serie de jueces? ¿Alguien lo ve preso a Mr. K? ahora esa remota posibilidad existe.

Tan impune se sentía que ni siquiera buscó el abrigo de los fueros. Pero lo que nunca debemos dejar de pensar es que tenemos enfrente a un hábil político, un "fighter", un tipo de pelea, que hostiga, que acusa, que amenaza, una persona con recursos e ideas que no siempre tienen coherencia lógica o ética, que abunda en actitudes psicopáticas, capaz de los actos más increíbles sin ataduras ideológicas (o mejor dicho, sujeto al amplísimo campo que le permite la bolsa de gatos peronista). Mientras que en el otro rincón se deshoja la margarita con timidez y retaceos. John Kenneth Galbraith decía que la política no es el arte de lo posible sino la elección entre lo desastroso y lo intragable... Dios y Galbraith al parecer son argentinos.

Esta noche comamos turrón y pan dulce, después veremos.

Lo mejor para ustedes

omarlopezmato@gmail.com

Gentileza de www.olmoediciones.com en exclusiva para NOTIAR

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