sábado, 7 de julio de 2007

LA CASA DEL GRAN MARIDO

Por Carlos Reymundo Roberts

Néstor eligió a Cristina.

Para mujer y para candidata.

Cristina eligió a Néstor. Para marido.

Cristina será la candidata presidencial del Frente para la Victoria.

El Frente para la Victoria no eligió a Cristina.

A Cristina no le hacía falta, porque ya había sido elegida por Néstor.

Los argentinos podrán elegir a Cristina gracias a que ya la eligió Néstor, que fue elegido por los argentinos.

Los argentinos eligieron a Néstor después de que Néstor fuera elegido por Eduardo, que no había sido elegido por los argentinos. Los argentinos habían elegido a Fernando. Y a Chacho, que eligió renunciar. Chacho se fue indignado con cierto chanchullo que involucraba a senadores elegidos y a funcionarios a los que nadie elegiría.

Eduardo -quedó dicho- no llegó adonde llegó mediante elecciones, sino después de que Fernando eligiera un helicóptero. Cierto: Eduardo había decidido complicarle las cosas, que ya estaban complicadas porque Fernando no siempre decidía lo mejor. Ramón -no el riojano: el misionero- y El Adolfo -el de San Luis- ya habían decidido estar sólo unas horas en la casa de color rosa donde se toman las decisiones.

Así, elegido por una asamblea extraordinaria en el Congreso de la Nación (una casa blanca donde está lleno de gente elegida por muchísima otra gente), llegó Eduardo a la casa rosa. Casa en la que ya había estado, gracias a que había sido elegido por los argentinos junto con Carlos Saúl. Después, Carlos Saúl lo eligió para que compitiera por la gobernación de Buenos Aires. Y los bonaerenses lo eligieron. Como allí no había reelección, Eduardo andaba preocupado. Hasta que habló con Aldo, uno que de joven se pintaba la cara, y arreglaron todo. Aldo era un ferviente opositor,, hasta que dejó de serlo. Gracias a él, Eduardo pudo ser reelegido.

Repasando: Carlos Saúl eligió a Eduardo, que eligió a Néstor, que eligió a Cristina. Por carácter transitivo, Carlos Saúl eligió a Cristina, con perdón de Cristina.

Quizá, dentro de cuatro años, Cristina devuelva gentilezas y elija a Néstor. Y los argentinos podrán volver a elegirlo. Y él, cuatro años después, ya sin poder ser nuevamente elegido, vuelva a elegirla a ella, que sí podrá ser elegida otra vez.

De lo que resulta que Néstor y Cristina se eligieron, antes, para vivir muchos años juntos, bajo un mismo techo, y después, para vivir muchos años juntos más, bajo un mismo techo. Bueno, no es el mismo techo. Es el techo de la casa rosa, esa donde se toman las grandes decisiones. La casa del Gran Marido. La casa de la Gran Elección.

No hay comentarios: