lunes, 6 de septiembre de 2010

EL TUERTO YA GANÓ




Pase lo que pase, Kirchner ya ganó


Por Fabián Ferrante



Sea quien fuere el candidato en 2011, se hagan cuando se hagan las elecciones, y las gane o las pierda: Kirchner ya ganó.



Y ganó, entre otras cosas, porque reinstaló el odio y la intolerancia entre los argentinos. Y de eso, mi amigo, créame que no se vuelve ni fácil ni rápido.



Ganó porque operó astutamente donde había que hacerlo, y de la manera en que mejor le sentaba al público que intentaba seducir.



Kirchner trabajó sobre los que se movilizan, sobre los que pegan afiches, sobre los que fotocopian panfletos, sobre los que son realmente capaces de embanderarse con alguna causa y defenderla.



Escrituró a su nombre la lucha por los derechos humanos mientras que al mismo tiempo su Think Tank reescribía la historia reciente, continuando un camino de mentiras y realidades sesgadas que, justo es decirlo, no inauguró él sino la democracia misma desde 1983.



Copó con sus “opinadores” militantes las modernas redes comunicacionales y paulatinamente fue haciendo pie en la TV abierta, al punto que hoy domina por completo 3 de los 5 canales de aire, numerosas radios y periódicos, y baja línea como nunca antes se vio en Argentina desde el emprendimiento propagandístico 678/Fútbol para todos.



Formó un auténtico oligopolio de medios que, a la luz de la ley de servicios audiovisuales se verá exponencialmente incrementado de aquí a las elecciones.



Instruye falsamente a generaciones que son hijas de la democracia, que no vivieron la dictadura y solo reciben la historia parcial que el kirchnerismo les cuenta, es decir, hace exactamente lo que le acusa de hacer a Clarín.



Considere usted, amigo lector, que los muchachos que tenían 11 años en 2003, cuando esta gente llegó al gobierno, en 2011 votan.



Contaré una anécdota acerca de una joven amiga que, leyendo la magnífica investigación de Christian Sanz “De cómo Héctor Timerman trató de birlarle una empresa a Lidia Papaleo” me decía casi estupefacta:



- “No puede ser que Camps hiciera interrogatorios llamando a testigos que estaban en libertad”.



- “No puede ser que a Jacobo Timerman lo hayan detenido el 15 de Abril y ya el 16 el gobierno informara de su detención, si yo leí siempre que lo habían chupado salvajemente”.



- “¿Qué está diciendo este tipo?”



- Es simple, Analía, ese tipo lo que está diciendo es lo que pasó, objetivamente y sin intereses secundarios, y no está relatando la Historia según Verbitsky…



Volviendo al tema, este método le permite a Kirchner contar con la adhesión incondicional de vastos segmentos de la sociedad, que van desde todo el arco de izquierda setentista y sus herederos, que todavía conservan los viejos panfletos y esperan que el Comandante Guevara baje de alguna sierra… una importante cantidad de peronistas tradicionales, por ende verticalistas, despojados de ideología y que se enamoran invariablemente del más poderoso de los que vengan con la marcha y el escudo, la enorme cantidad de rehenes de planes asistenciales y demases.



Anarquistas y comunistas y peronistas y socialistas y marxistas y… todo el que no sea demócrata encuentra un lugar en el espectro kirchnerista.



Así, usted pudo presenciar en la emisión del informe “Papel Prensa: La verdad” al anarquista Osvaldo Papaleo sentado con el procesista Canciller Timerman, delante de los montoneros Kunkel y Gullo , cerquita del derechista Moyano ….un collage genuinamente peronista.



Es el auténtico peronismo, que quede claro, no estamos definiendo nada diferente a eso.



Kirchner ha reunido a todo lo que nunca fue ni quiso ser la sociedad argentina en su conjunto, durante los años de reinado de la clase media. El reinado terminó y a Kirchner le va fantástico.



Porque desnaturaliza tanto la democracia que la convierte en un cascarón vacío, algo esencial para ser el líder en un país sin demócratas.



Así hoy se verifica en casi todos los estamentos de la vida de relación el reflejo del odio y la descalificación sistemática que baja de un gobierno que siempre fue selectivo, que jamás unió Todo el mundo etiqueta al otro con solo escucharle una opinión; “si no te gusta el gobierno es porque Clarin te llena la cabeza”, “si criticás es porque extrañás a Videla”….Y listo; debate cerrado y los cumpas festejando.



Y, para ser sinceros, en este asunto todos tenemos que hacer una autocrítica, y admitir que la clase media que integramos , hoy presunto bastión de resistencia, es en realidad un guiso de millones de voluntades que protesta desde el living , se mueve únicamente cuando le tocan el bolsillo, y mira la realidad a través de una pantalla, sea de TV o de computadora, para indignarse cada día un poco más, y que llega a su clímax de participación cívica luego del coito bienal en las urnas, y se vuelve rapidito a preparar el asado.



La clase media no ha parido auténticos demócratas, tan solo ha sido una fábrica de abogados que, al dedicarse a la política, nunca estuvieron a la altura de las circunstancias.



Porque Carrió, por caso, comete el mismo error de Alfonsín cuando apela a la maduréz cívica de los argentinos: Se cree que somos alemanes, no se da cuenta que somos, apenas, argentinos, y que aquí una campaña simpática cosecha más votos que la mejor labor legislativa. Un tal De Narváez ganó una elección, ¿se acuerda?



Las buenas intenciones de unos u otros se verán sistemáticamente abolidas ora por el sobre que corrompe, ora por la abrumadora dialéctica oficialista. Ningún dirigente del arco opositor le puede sostener un debate a los interlocutores kirchneristas, profesionales de la palabra hueca que tanto seduce a la muchachada. Escuche Ud. a esos Sres Coscia o Mariotto, por caso, expertos defensores de causas nobles manejadas por innobles con fines inconfesables.



Y es que la mayor fortaleza del kirchnerismo radica en la falta de compromiso de quienes no lo votamos.



Así como hace tiempo se votó en contra de Alfonsín, luego en contra de Menem, hoy muchos votan en contra de Kirchner depositando sus esperanzas en que Magnetto les gane la batalla…. Y eso quiere decir que estamos muy, pero muy mal.



Kirchner impone la agenda eligiendo un enemigo tras otro, le da pasto a las fieras que reclaman invariablemente alguien a quien odiar; trata de destruir lo poco que quedaba de la familia tradicional, demoniza todo lo que critique u obstruya los planes del gobierno, va sobre la iglesia y sobre la prensa libre…….desde la destrucción, construye para sí.



Decíamos al principio que Kirchner ya ganó independientemente de cómo le vaya , porque si gana las elecciones no hace falta mención ulterior alguna, pero si las pierde, quien sea que lo suceda se verá obligado a hacer mucho kirchnerismo para poder gobernar, especialmente en el área económica y para que la extraña alquimia de captura de cajas, disciplinamiento de gobernadores e intendentes, subsidios e inflación no le explote a los tres meses de asumir .



Y encima tendrá a Moyano jugando en las grandes ligas de la Pcia de Bs Aires, y tendrá al enorme conglomerado de medios de comunicación que responden económicamente al Grupo Kirchner bajando línea cada día.



Kirchner, además, ganó porque les mintió a los sectores radicalizados de la izquierda que el sueño era posible, y cualquier mensaje en sentido opuesto devendrá necesariamente en alguna forma de violencia.



No le esperan buenos tiempos a la Argentina y esto, lamentablemente, hay que ir diciéndolo.

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