Ataque al campo argentino
y canibalismo político
Por Eduardo Palacios Molina
www.notiar.com. ar
Seguimos atentamente desde el 11 de marzo pasado todas las noticias acerca del grave conflicto suscitado por el régimen contra la familia rural y contra todos los pueblos y ciudades del interior.
Se ha comenzado a ver con mayor claridad, las graves consecuencia de un régimen personalista, que pretende imponer la arbitrariedad fundada en la humillación de la ciudadanía, confrontando a los hombres de campo con los hombres de los centros poblados, ciudades o pueblos.
Los dirigentes del agro han demostrado su deseo de aumentar la producción para mayor beneficio del interior y de todo el país, no solicitando para ello ningún subsidio, sino que por el contrario, solo piden que el Estado no les quite lo que es propio y vuelva atrás las medidas confiscatorias de las retenciones móviles a la soja, a las que existían antes del 10 de marzo y realice una política de aliento que intensifique toda la actividad agrícola y ganadera.
Después de un paro de actividades no buscado por las entidades ruralistas, ni por sus integrantes, lograron después de 21 días que el gobierno, recibiera a la dirigencia para "dialogar".Pero la obstinación de parte del ex presidente Kirchner que cogobierna con su esposa, cuando todo parecía arreglarse, dio marcha atrás y su vocero lacayo, el jefe de gabinete, se desdijo de todo lo conversado con la dirigencia, volviendo a fojas cero. La presidente Cristina Fernández, ha demostrado ser en este y en otros casos, solo "un cero a la izquierda".
Las bases ruralistas presionan fuertemente, porque ven que la ola confiscatoria del fruto de sus esfuerzos continúa sin solucionarse y por agregado que el poder público irradia una altanería provocativa, maltratando , humillándola y despreciando la actividad, la más importante que mantiene el país y demostrando su total ignorancia sobre el tema.
Jamás se ha visto en estas últimas décadas una dictadura económica que quiera acorralar sin vergüenza y disponer a su arbitrio, no solo sobre los bienes de los productores, sino de todo el pueblo en general, pasando por encima de todo derecho, sometiendo a la justicia y arrasando el presente y el futuro de sus habitantes.
Después de muchos años de una "mal nacida" democracia, hemos asistido realmente - gracias a la televisión- a las asambleas que se realizan de productores, pudiendo ver y escuchar a los oradores, ser testigos claramente de sus sanos planteos, que son burlados por el ex presidente de la República, que actúa con violencia e intemperancia, pretendiendo "poner el campo de rodillas" ante él y su esposa.
Pero todo lo que estamos viendo y sufriendo, es una consecuencia de haber accedido en estos años ha aceptar en silencio no solo el despilfarro de los caudales públicos y un sistema tributario injusto, sino lo que es más grave aún gobiernos provinciales y municipales genuflexos a quién circunstancialmente es el amo de "la caja " del Estado.
Un régimen que soborna a legisladores, intendentes, gobernadores, que le quita poder a los jueces y los convierte en sus lacayos. Un gobierno que destruye las FFAA y de Seguridad, que incrementa la inseguridad, reactivando el narcotráfico, la delincuencia juvenil e infantil. Todo esto sumado al abandono de la educación y de la salud de la población, son hechos que quedan en evidencia con este paro y movilización campo.
Aun brilla por su ausencia la presencia de las autoridades locales del interior, que salvo honrosas excepciones, se han hecho presentes en la ruta, pero no es esto suficiente. Hay mucho silencio de parte de los gobernadores y legisladores que son sometidos, manejados y amedrentados desde Puerto Madero. (Tal es lo que ocurre gravemente "con don" Scioli, "gobernador títere" del primer estado argentino).
Y eso nos debe llamar la atención, ya que como ya hemos repetido hasta el cansancio, que si el pueblo tuviese verdaderos representantes en el Congreso, no haría falta que las fuerzas vivas salieran a la calle a realizar sus reclamos. Solo la lista sábana, es la consecuencia, que los gobiernos de esta "malhadada democracia", desde Alfonsín a los Kirchner, no sean verdaderos representantes del pueblo.
Por eso los políticos no salen a defender lo que debieran haber defendido siempre: la auténtica forma representativa, republicana y federal. Tenemos legisladores que son simples burócratas, que como los "ñoquis" solo cobran a fin de mes. Tenemos fiscales y jueces que solo oyen la voz del amo a quién le tienen miedo, y hacen lo que él les dice, para poder cobrar a fin de mes.
Este paro y movilización del campo, es un inmenso reflector antiaéreo, que ilumina con gran potencia una esqueleto maltrecho de una República en manos de una minoría que ocupa cargos y ostentan títulos, cubriendo las formas desprolijamente y actuando en una tarea de despojo del presente y del futuro de la Nación, para beneficio propio. Como caníbales se están devorando lo que queda del país.
Mientras tanto la clase media continúa en extinción.
Se dice que se gobierna, pero en realidad se gana tiempo para seguir malversando los tesoros públicos. Muchos callaron cuando encarcelaron a setecientos presos políticos, otros callaron cuando se atacó a las FF.AA y de Seguridad y a la Iglesia, y hoy se callan menos, pero ya están atacando a las principales fuerzas productivas de la Nación.
Cada vez más vemos que el peor de nuestros males ha sido la falta de solidaridad, con los perseguidos, con los atacados injustamente, con los detenidos, procesados y condenados por magistrados prevaricadores. Solo nos quejamos cuando nos toca a nosotros.
Si es cierto, el campo somos todos los argentinos, pero también es cierto que las FFAA y de Seguridad son la Patria, porque forman parte de su verdadera historia y no de la mentira oficial. Pongámonos la escarapela por la Patria, porque la Patria somos todos los ciudadanos, ciudadanas, y la familia. Pero recordemos muy bien que solo habrá Patria verdadera, cuando amemos, respetemos a Dios y vivamos de acuerdo a su Ley: los Diez Mandamientos.
Así solo se logrará que haya Justicia, sin necesidad de salir a la calle a golpear "cacerolas".
Mientras tanto la Argentina se quede en la democracia de las "cacerolas", y no tengamos un sistema constitucional funcionando a pleno, seguiremos padeciendo el mal trato y la humillación de los funcionarios. Eso es parte de lo que nos muestra el paro y movilización del campo.
fliapalaciosmolina@ fibertel. com.ar
Gentileza para NOTIAR
lunes, 12 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



















No hay comentarios:
Publicar un comentario