miércoles, 8 de octubre de 2008

GRACIOSA VENGANZA

LA GRACIOSA VENGANZA DEL PLAN “B”
Por el Lic Gustavo Adolfo Bunse (8/10/2008)

El matrimonio presidencial, ha venido aprovechando con cierta astucia los 2 extremos trágicos en los que, casi siempre, se ha movido nuestro país, que son justamente los soportes en los apoyaron su estabilidad :
a) La promiscuidad y la confusión política.
b) El desierto y la orfandad opositora.
Al haber podido mantener vigentes estos parámetros cruciales y viendo que no ha cambiado nada sustancial, ambos tienen plena fe respecto de un nuevo triunfo en las legislativas 2009 y en las presidenciales de 2011.
Acaso se equivoquen, pero su sistema de decisiones sigue marcándoles un camino que los lleva bastante confiados por ese rumbo.
Tienen las dos cosas necesarias : Caja e instinto de supervivencia
Hace muy pocos días, cuando ella viajó a los EE UU, con su habitual tono admonitorio les advirtió a los norteamericanos que, para estos casos de crisis, ellos deberían tener un Plan “B” .
Sus palabras “urbi et orbi” rechinaron en los oídos con una fea sorpresa, básicamente porque ella hablaba como si fuera una representante de Adam Smith, o de Charles De Gaulle
Veamos un poco el marco previo de esta escena patética :
Este matrimonio ha hecho gala de no creer en los planes.
Y lo ha dicho en forma clara el presidente de facto en varios discursos, sin dar siquiera razones de tal aserto y a pesar de que existe, en el gabinete virtual, un pomposo Ministerio de Planificación Federal que es poco menos que la mega caja del tesoro presidencial.


Un plan es un catálogo de contingencias adversas, cada una de las cuales tiene su respectiva solución alternativa explícita en su texto.
Pero esta gente no tiene plan, no lo tuvo, ni lo va a tener jamás, conforme a sus propios designios. Sólo saben andar por la vida al tun tún y, en ese rumbo, se han diplomado como verdaderos reyes de la improvisación.

Cuando ella, hace pocos días, les sugirió a las autoridades de EE UU que tengan un Plan “B”, en realidad les dio un consejo retórico, o tal vez mas que eso : una especie de sugerencia florentina, que sólo puede decirse con un el rostro de cuarzo que la caracteriza.
En verdad, ella no tiene la menor noción sobre el significado de un Plan “B” No conoce los planes “B” . Y mal puede conocer los planes “A”.
Sólo conoce aquello que se le ha podido ver como la gran producción de su cotidiana mediocridad :
El disparo de “última ratio”, el peristaltismo de las reacciones animales, la primaria práctica de la prueba y el error. En suma, lo que he dado en llamar aquí mismo, como “el salto de la langosta”. El reflejo para avanzar con el palo blanco… del no vidente.
El camino del extra sístole. El de la resolución del conflicto sobre la hora próxima, sin saber nunca hacia que lado se va.
Peor que eso : sin saber si se va o no se va.

Les hubiera dicho con el mismo rostro :
Tengan un Plan B, ustedes que quizás puedan tenerlo… por cuanto en nuestro caso tenemos todas las letras del abecedario pero sin los planes que les corresponden a cada una de ellas.
Ahora le va a llegar a la Argentina la verdad cruda sobre su tan mentado y protegido desacople del mundo. Veamos que letra de plan usa y a quien se lo aconseja ahora . Es la graciosa venganza del Plan “B” a los consejeros.
Lic Gustavo Adolfo Bunse gabunse@yahoo.com.ar

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