EL FIN DE LAS INSTITUCIONES
En el Suplemento Enfoques del diario La Nación del 18 de Mayo del corriente, hemos podido esclarecernos aún más respecto del respeto hacia el sistema institucional de nuestro país que tienen los políticos, esta vez de boca del diputado del Frente para la Victoria (de algunos y para la derrota de muchos), Agustín Rossi, representante del pueblo de la Provincia de Santa Fe (algo que parece ignorar el diputado) quien sin pudor alguno manifestó que "éste es el Congreso que votó la mayoría de la gente. Somos el brazo legislativo del Gobierno y ejecutamos sus políticas; eso eligió el pueblo".
Ante semejante dislate es bueno recordarle al legislador que "la mayoría de la gente" no votó a este gobierno, ni a este Congreso --convertido en la escribanía del poder ejecutivo-- y que lo que intentó elegir el pueblo fue un mayor respeto por las instituciones y no esta caricatura de república.
Lo que sí es digno de destacar es su desfachatada sinceridad.- Sólo falta que algún juez reconozca que el Poder Judicial es "el brazo judicial del gobierno" para que esa desvergüenza sea completa.
A partir de allí sólo quedaría por resolver la eliminación de la Constitución Nacional de toda referencia a la república, el federalismo y la representatividad eligiendo como forma de gobierno a alguna de las siguientes: la dictadura; la cacocracia (gobierno de los ladrones diestros o bien, el gobierno de los peores); la cleptocracia (gobierno de los ladrones); la caquistocracia (gobierno de los que no valen nada, de los peores); la xiristocracia" (gobierno de los mediocres); la oclocracia (gobierno de un populacho corrompido, tumultuoso, con su voluntad viciada, confusa, injuiciosa o irracional o bien tiranía de la mayoría); la plutocracia (gobierno de la riqueza mediante la cual se compran voluntades a través de la financiación irregular de los partidos políticos o del despilfarro de los recursos públicos; la estocastocracia (gobierno del azar); la partitocracia (dictadura de los partidos políticos reprimiendo las corrientes de opinión internas de los mejores), la coprocracia (gobierno o poder de los excrementos) o, talvez, la que mejor se adapta a nuestro país por la calidad de de muchos de los integrantes de la corporación política, la cleptocoprocaquistocracia.
Emilio Guillermo Nani
Presidente del MORERA
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